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El gen Patógeno. Capitulo 3º

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Alberto Sanchez
Iniciado

Masculino Valencia

El gen Patógeno. Capitulo 3º

Mensaje por Alberto Sanchez el Jue 5 Sep - 16:14

Capitulo 3º
       Adoptados los apellidos de sus progenitores terrestres, cada una de las parejas mantendría la herencia genética de aquellos que viajaron en busca de la perpetuación de la especie.
       Las lecciones morales que se les daban tenían como base fundamental el no incurrir en errores del pasado. Este debía ser un mundo donde el egoísmo no deberían ser la perdición y aniquilación del planeta, por el uso indebido de sus riquezas naturales. La búsqueda del equilibrio  tenía que cerrar el ciclo sin menoscabo ni  desgaste del medio. La conservación de aquel lugar seria el tributo que  hacia la vida conocida,  al  universo, a ese universo que era guiado por leyes inmutables, que acercaban paso a paso al hombre como especie a la inteligencia suprema que regía todas las cosas del cosmos.

       No todos los jóvenes sabían interpretar aquellas enseñanzas, pero el grupo terminaba por encauzar a los descarriados. Los casos más graves se solucionaban con la condena al ostracismo temporal.
       Podría decirse que aquella pequeña sociedad funcionaba según lo programado. El grupo perteneciente a la primera generación  había conseguido  tener descendencia, algunos, no todos, los más fértiles, iban por su tercer hijo.
       Hasta que un desgraciado accidente acabo con  vida  de uno de los humanos de la primera generación…

       El dolor se instaló en la comunidad, este fatal accidente creo una consternación inusitada. Los comentarios se sucedían tras lágrimas de desolación. No había nada que pudiera explicar el desasosiego. Todos solicitaban explicaciones de tan luctuoso hecho, pero el silencio más absoluto de los cyborg    siguió durante varios días.
       La comitiva había salió de la nave hacia el lugar donde se había diseñado el cementerio, estaban todos presentes  y en medio del aquel silencia los cyborg solicitaron permiso para sepultarlo. Antes de tapar el cuerpo sonó la voz de Alberto, el mayor de los nacidos en aquel planeta:
      -Queridos hermanos  está perdida nos ha consternado a todos, yo diría que  ha creado serias dudas en el planteamiento de nuestra existencia  en Kepler. Me he preguntado durante estas últimas horas si hay alguna razón lógica para esta pérdida, o si simplemente el destino nos enseña nuestra fragilidad.
      -Tendremos que aprender a vivir sabiendo que la muerte entra dentro del flujo de la vida y que esta es un estadio más del ciclo de la existencia.
      -Apunto la idea que desde ahora  los más  actos, deberemos cuidar de los más débiles. Para que la  existencia de cada uno de nosotros termine cumpliendo su propósito. Para  sentirnos plenos en nuestra vejez y contribuir a la evolución.
      -La pérdida de nuestro hermano  es nuestro propio fracaso, porque solo el conjunto social debe buscar el horizonte de la sabiduría máxima, nos replicamos y vivimos independientemente,  pero es el conjunto, el grupo, el que gesta discurre y construye el futuro al cual pertenecemos todos.
      -Esto que os digo es la conclusión a la que yo he llegado, después de analizar a los filósofos que nos han enseñado sus formas de pensar.
      -Si queremos sobrevivir como especie como terráqueos, es necesario vivir y morir para el grupo, seguir la manteniendo la llama ardiendo de nuestra existencia, recordando a los que hemos perdido y sobre manera recordando su legado.
      -Por ultimo deciros que la vida de cada uno de nosotros es el tesoro más valioso que nos han dejado nuestros antepasados.

       El grupo se disgregó en el silencio más absoluto. Los pensamientos de aquellas gentes se enfrentaban por primera vez  ante la muerte, hecho totalmente desconocido para ellos.
       El miedo se había instalado en sus mentes. Era preciso que los mecanismos de defensa que el  ser humano tiene en su cerebro, terminase por dormir ese luctuoso hecho.
       Desde aquel momento se tomaron entre todos medidas de prevención, se dictaron normas de seguridad para los trabajos  de riesgo. Ningún miembro realizara tareas o incursiones en territorios desconocidos. Será preciso montar un equipo con las medidas necesarias para evitar accidentes, como el de Hermes.
       Después del entierro  Alberto se dirigió a la nave, encontrándose con su madre biónica,  a la que saludo con un sonoro beso, -Hace mucho tiempo que no te veo por aquí  sobre todo desde que formaste pareja con Alicia ¿quieres alguna cosa en la que yo te pueda ayudar?
      -Bueno hay un cumulo de dudas que me dan vueltas en la cabeza y quisiera preguntárselas al ordenador central.
      –Si ese es tu deseo adelante. Respondió el cyborg.

       Hacía  algunos años que había tenido oportunidad de hablar con aquel ente pensante,  solía tener respuesta para casi todo,  menos a las preguntas concernientes a sus antepasados y a las razones que les movieron a realizar tan largo  viaje, solía darle explicaciones evasivas amparado en su corta edad, diciendo que no era ese el momento.
Conecto el ordenador de a bordo y  a los pocos segundos le contesto por su nombre-¿Qué quieres Alberto? – Bueno- dudo el joven unos instantes
      -Siempre que realizo alguna pregunta de índole personal sueles contestarme con evasivas, espero que esta vez no sea igual-.
      -Hay ciertas cuestiones…, que no tienen respuesta y cuando hemos hablado tu y yo, siempre has rozado los límites de mis atribuciones. Contesto el ordenador.
        El joven sin hacer mucho caso la interrogo,
       -Hace dos días que ha muerto uno de nosotros,  y  su pérdida me ha planteado algunas preguntas de las cuales  no tengo respuesta.
       -Lo sé,  Hermes, una gran pérdida-, la contestación estaba exenta de emociones y ese hecho le enfureció aún más Alberto, que de forma precipitada le espeto;
       – ¿Que hay que hacer, “y no me digas que enterrarle”, que eso ya lo hemos hecho?
       –No entiendo tu pregunta amplia más tu explicación-. Sonó la frase de forma metálica en la estancia de comunicaciones, Alberto hizo un gesto de darse la vuelta y marcharse, cuando sonó de nuevo la voz impersonal de aquella máquina.
      -La pérdida de algún miembro del grupo es asumible, solo requiere medidas biológicas para restablecer su perdida, engendrar un miembro más, no desestabiliza el equilibrio ecológico que hemos implantado.
       Las normas  aconsejaban que cada matrimonio no sobrepasara  la concepción de tres hijos,  para no perturbar el equilibrio entre las cosechas y el almacenamiento y su posterío consumo, pero eso también lo sabía Alberto.
       -¡No, no! ¡Esa no es la cuestión! ¿Lo que quiero saber es como asumimos esa perdida en nuestro fuero interno?, ¿qué tenemos que hacer o pensar para mitigar esta pena que se ha llevado la alegría de todos?, ¿que representa la muerte de un ser joven?, ¿dónde está el equilibrio que requiere el hombre frente a la muerte?, ¿cuándo se entiende que ha terminado su contribución con la vida universal?

        La máquina por primera vez tardo unos segundos en hablar,
       -Si viviera tu padre el sabría contestarte, me pides razonamientos humanos para problemas irresolubles, soy un conjunto de partículas animadas por energía y programada por fórmulas matemáticas que contiene todo razonamiento humano, pero parece ser que este  se les ha olvidado.
       -Puedo decirte lo que mis circuitos me indican, si tú quieres-, -Por supuesto- dijo Alberto.
       -Pasado unas horas comenzara una transformación en el cadáver que generara sustancias de distinto índole,  unas servirán de alimento a otros animales y las restantes de abona a las plantas. Según la primera ley de la termodinámica; la energía no se crea ni se destruye solo se transforma. Contesto el ordenador.
       -Me tomas por tonto, te estoy pidiendo que pongas algo de humanidad en este hecho, que  por más vueltas que le doy menos lo entiendo.

       - Si lo deseas puedo repetir la opinión de algunos humanistas que tengo en mi memoria, por si fuese de interés. Le contesto el ordenador.
       -El dolor ante la pérdida de nuestros semejantes es similar a la amputación de un miembro de nuestro cuerpo; doloroso y traumático. El hombre siente este vacío ante la pérdida y solo se compensa con el paso del tiempo y el resurgir de una nueva vida. Estos dos parámetros se encargan de ir restañando la herida y de prepararnos para amar el nuevo nacimiento, aunque como las amputaciones, cuando el tiempo cambia todavía sentimos dolor, así pasa con el recuerdo de los seres queridos.

       Los seres humanos somos gregarios y su mayor empeño es la de mantener el grupo. Dentro de sus imperfecciones esta podría ser una de ellas, pero a lo largo de nuestra existencia ha mantenido unido al grupo a pesar de múltiples avatares.
       En el orden general del universo se mantiene la constante dualidad de nacer y morir: Lo hacen los sistemas planetarios, las estrellas, incluso las propias galaxias, sufrir trasformaciones es  una forma de perdurar en el tiempo, solo cuando  movimiento interno de las partículas se  detiene, desaparece todo vestigio de vida llegando al 0º absoluto K.
      -Gracias por querer mitigar mi pena, espero que el tiempo cure está herida que nos ha causado a todos, la muerte de Hermes. El joven no quiso preguntar más pues sabía que sus contestaciones en el plano sentimental la terminaban bloqueando.
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dwif
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Re: El gen Patógeno. Capitulo 3º

Mensaje por dwif el Jue 26 Sep - 15:25



uffff....cuantos Hermes nos dejan a cada instante y sin embargo la humanidad hoy en dia se multiplica
cada dia mas y mas y hace rato ya, que está largamente dispareja el equilibrio ecológico y el dolor
que significa la perdida de un ser querido es ya conocido y familiar en el género humano.....



dwif
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Zara Mei
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Re: El gen Patógeno. Capitulo 3º

Mensaje por Zara Mei el Lun 28 Oct - 16:54




Conforme me adentro entre tus letras se hace mucho mas interesante...
Seguiré  


Mi abrazo con cariño para ti.


Zara Mei





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Alberto Sanchez
Iniciado

Masculino Valencia

Dar las gracias

Mensaje por Alberto Sanchez el Mar 29 Oct - 9:55

Es muy estimulante que personas como tu se interesen por mis trabajos, Gracias de nuevo.
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Dan Festry
Cronopio

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Re: El gen Patógeno. Capitulo 3º

Mensaje por Dan Festry el Dom 13 Abr - 18:40


Aqui retomando mis lecturas....gracias por crear.
Saludos.
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santa pecadora
Usuario

Femenino

Re: El gen Patógeno. Capitulo 3º

Mensaje por santa pecadora el Dom 17 Dic - 11:53

Nuevos acontecimientos sacuden el razonamiento de la nueva comunidad y la vida muestra su lado precario e inseguro ante los ojos de todos, incluso al de los cyborg....
Un gran placer sonreir a tu lado,en éste hermoso domingo.
sofia, sp

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Re: El gen Patógeno. Capitulo 3º

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